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Pablo

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Fuente: El Mundo

El preso, 'altamente agresivo' y reincidente quería una medicación no prescrita

La sección sindical de la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip) ha lamentado la agresión a un funcionario de prisiones del Centro Penitenciario de Jaén por parte de un interno "altamente agresivo", que le propinó un cabezazo provocándole una abundante hemorragia.

Fuente: Ideal.es

La sección sindical de Acaip (Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias), sindicato mayoritario en el Centro Penitenciario de Jaén, ha denunciado la agresión a un funcionario de prisiones de este centro por parte de un interno. Según un comunicado de Acaip, «los hechos sucedieron anteayer sobre las 18,30 horas, cuando A. Mustapha, interno que se encontraba en el módulo 6 del Centro Penitenciario de Jaén solicitó varias veces a los funcionarios que se encontraban en el módulo que le dieran su medicación». «Ante la negativa de entregársela ya que dicho interno no tenía medicación prescrita por el médico, éste empezó a vocear insultando a los funcionarios del módulo y provocando una alteración en el módulo», señalan desde Acaip, quienes agregan que «varios funcionarios de otros módulos tuvieron que hacer acto de presencia para llevar al interno al departamento de aislamiento debido a su estado de excitación y agresividad».

Fuente: ABC.es

El auto de libertad del secuestrador se envió de nuevo desde la Sección 23 de la Audiencia de Madrid

José Carlos Serna Sánchez, un delincuente que estaba en prisión por secuestrar a dos empresarios en Madrid en 2008, brindó por el Año Nuevo en libertad: sin ser juzgado y sin que el juez del caso tuviera ni idea de que había abandonado la prisión. Una sonrojante evasión sin cuerdas ni violencia. La rocambolesca fuga, si es que puede llamarse así, se repite por segunda vez en dos meses y medio con el mismo protagonista. El delincuente, internado en la cárcel de Estremera, quedó libre el pasado día 30 tras recibirse en el Juzgado de Guardia de Arganda del Rey (Madrid) un exhorto falsificado enviado desde la Sección 23 de la Audiencia de Madrid. Exactamente el mismo procedimiento que su cómplice o cómplices siguieron el 15 de octubre, la primera vez que burló al sistema judicial. A día de hoy se ignora su paradero.

Fuente: ABC.es

El segundo de los detenidos, de 44 años y sin antecedentes, está acusado de ayudar al anterior "a no ser localizado por la policía", informó la Comisaría Provincial.
El fugado, del que no se facilitó la identidad, es un hombre de 36 años y nacionalidad colombiana.
Su ingreso en prisión se produjo tras la detención en junio de 2002 en Palma de Mallorca, acusado de introducir en la isla, mediante mensajería, un paquete con unos 200 gramos de cocaína.
Condenado a cinco años de prisión, se fugó del centro penitenciario pontevedrés durante un permiso en junio de 2007, informaron las fuentes policiales.

Fuente: Europapress

El sindicato de prisiones Acaip ha denunciado en un comunicado la presencia de una plaga de ratas en la cárcel valenciana de Picassent en las últimas semanas, algunas de ellas "tienen un tamaño superior, incluso, al de un gato".

Fuente: Publico.es

Durante el año 2010 han entrado cada día en la cárcel tres reclusos por delitos relacionados con la violencia de género

Lo dicen las estadísticas de Igualdad sobre violencia de género, pero también los análisis de Instituciones Penitenciarias sobre el número de reclusos por este delito: 2010 no fue un buen año en la lucha contra las agresiones machistas. A las 71 víctimas mortales confirmadas durante esos 12 meses, se suma ahora un nuevo dato: de las 10.500 personas que durante ese mismo periodo ingresaron por primera vez en su vida en una cárcel, nada menos que el 10% lo hizo por la comisión de algún delito relacionado con la violencia de género. Es decir, más de mil maltratadores en un solo año, tres nuevos reclusos al día por agresiones machistas.

Fuente: Menorca Info

Un centenar de funcionarios se ha incorporado ya este mes de julio a la plantilla del centro penitenciario de Maó, que no será inaugurado hasta el próximo otoño pero que está a punto para entrar en funcionamiento. Las obras han concluido y en estos momentos, ya con todo el mobiliario en su interior, se procede a la limpieza y acondicionamiento de la cárcel, cuyo equipo directivo será presentado formalmente la próxima semana, según informó ayer el director insular de la Administración General del Estado en Menorca, Javier Tejero. En las últimas semanas han visitado el centro, que aún no tiene un nombre oficial, el director general de Instituciones Penitenciarias, Antonio Puig, y el director general de la Sociedad estatal de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios (SIEP), Juan José Azcona, para realizar las comprobaciones ‘in situ’ del final de la obra.

fuente: La Razón.es

Mientras muchos españoles padecen los efectos de la crisis, los sindicatos aparentemente ni la notan. Siguen obteniendo millones y millones del Ejecutivo y de las autonomías, que no parece tengan intención de cortar ese grifo. Y es que, en los seis meses que llevamos de año, las centrales sindicales –principalmente CC OO y UGT– se han embolsado casi 80 millones.

Fuente: La Opinión de Zamora

Tras su clausura, todos los proyectos alternativos han fracasado
En enero de 1995, los sindicatos hacían pública la decisión definitiva del Gobierno central de cerrar la Prisión Provincial de Zamora y trasladar a sus 150 funcionarios a la macrocárcel de Topas, a punto de entrar en funcionamiento. En julio de ese mismo año, Instituciones Penitenciarias apuraban el traslado de los presos peligrosos a ciudades como Madrid, Jaén o Puerto de Santa María. El centro pondría fin a su actividad en noviembre de 1995 después de cuatro décadas dedicadas a retener entre sus rejas todo tipo de reclusos, desde curas independentistas vascos a miembros del Grapo, que protagonizaron en 1979 una célebre fuga que fue vital para recomponer el grupo terrorista.

Fuente: Intereconomia

En las misivas, los terroristas piden perdón a las víctimas por el daño causado con sus atentados. La mayoría de los firmantes temen represalias de los jefes de la banda.