
ACAIP - Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip) es el sindicato mayoritario en el sector
915175152
915178392
informacion@acaip.info
Fuente: Informacion
Jamal Zougam ha sido trasladado esta semana desde la cárcel de Villena, donde ha permanecido ocho años, hasta la prisión salmantina de Topas. Allí seguirá cumpliendo la pena de 42.922 años de prisión que le impuso la Audiencia Nacional al considerarlo uno de los autores materiales del 11-M, los atentados de los trenes de Atocha en los que se produjeron 191 asesinatos consumados y 1.856 en grado de tentativa.
Fuente:El Mundo.es
Instituciones Penitenciarias anunció ayer a este diario que pondrá en conocimiento de la Fiscalía la denuncia realizadas por José Ignacio Rocha, ex recluso de la penitenciaría de Valdemoro, en el diario EL MUNDO de sus ediciones de ayer, tanto en papel como en digital.
Fuente: El Mundo.es
"La cárcel es la universidad del delito, el master de la delincuencia. Yo me he dedicado a boxear, a entrenar y a sacarme la carrera de Derecho. Comes, cenas y a la cama; sabes con quién te tienes que juntar y con quién no. Otros entran por dos kilos de 'chocolate' y salen con contactos para traficar o sabiendo cómo hacer butrones. No existe reinserción de ningún tipo. Al sistema le importas tres mierdas".
Fuente: Cadena Ser
Fuente: El Mundo.es
A falta del mobiliario y algunos retoques, la prisión provincial de Archidona, Málaga II, está lista, pero vacía, sin uso; «casi como el aeropuerto de Castellón –inaugurado en marzo de 2011 y todavía cerrado–, aunque yo creo que esto es más fácil de arreglar», según dijo ayer el alcalde de la localidad, Manuel Sánchez (IU), quien confía en que el Gobierno libere en 2014 la dotación presupuestaria necesaria para que el flamante centro penitenciario disponga del personal preciso.
Fuente: Málaga Hoy.es
El subdirector de seguridad de la cárcel de Alhaurín de la Torre se jubila tras 21 años Malaya, Nilo, los motines de 1979 o el atentado de ETA permanecen grabados en su memoria.
Santiago García es toda una institución en el sistema penitenciario malagueño. Tras 21 años en Alhaurín de la Torre como subdirector de seguridad, el pasado jueves se jubiló y cerró una etapa profesional que le ha llevado a trabajar hasta en siete prisiones: Carabanchel, San Sebastián, Ceuta, Melilla, la antigua cárcel de Málaga, el Centro de Inserción Social de Málaga y el actual centro penitenciario. Tiempo más que suficiente para recopilar "cientos de anécdotas" y para vivir en primera persona los cambios que ha experimentado el sistema penitenciario español.
Fuente: Diario de Teruel
El nuevo módulo que se está construyendo en el centro penitenciario de Teruel está previsto que pueda entrar en servicio el próximo verano, una vez finalizada la primera fase de los trabajos de ampliación de estas instalaciones. Los internos se trasladarán a este pabellón para poder así demoler los edificios antiguos y continuar con la ampliación y modernización de la cárcel.
Fuente: El diario.es
Gobierno central y Junta de Andalucía, las administraciones implicadas, se culpan entre sí de que el servicio esté paralizado.
Desde hacía diez años se orientaba a las personas privadas de libertad sobre cualquier cuestión de carácter jurídico o de discrepancia con las decisiones de la institución penitenciaria o el juzgado de vigilancia.
Fuente: El diario.es
Gobierno central y Junta de Andalucía, las administraciones implicadas, se culpan entre sí de que el servicio esté paralizado.
Desde hacía diez años se orientaba a las personas privadas de libertad sobre cualquier cuestión de carácter jurídico o de discrepancia con las decisiones de la institución penitenciaria o el juzgado de vigilancia.
Fuente: Córdoba
El ministerio fiscal ha solicitado cuatro años de prisión para un preso por un delito continuado de agresión sexual cometido sobre su compañero de celda.
Según el escrito del fiscal, en un periodo comprendido entre finales de septiembre y primeros de octubre del 2011, el acusado, "con ánimo libidinoso y sirviéndose de su superioridad física", frotaba su pene en las manos del compañero de celda en contra de su voluntad, al tiempo que le decía "tú vas a ser mi puta si no quieres que te eche de la habitación".
En una ocasión llegó a ponerle una cuchilla de afeitar en el cuello y le obligó a bajar la cabeza con el propósito de que le hiciera una felación, aunque no lo consiguió. En otro momento, mientras el compañero estaba tumbado en la cama, el acusado le acarició las nalgas y le exhibió sus órganos genitales.