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Ahora mismo existe la misma cantidad de presos canarios -1.500- cumpliendo condena en la Península que reclusos en Tenerife II y en el Centro de Inserción Social Mercedes Pinto.
Fuente: El Día.es
Más de 1.500 presos canarios están cumpliendo condena en algún centro penitenciario de la Península debido a la falta de espacio en las prisiones del Archipiélago. Esto quiere decir que si se juntara a todos los condenados isleños que están en centros peninsulares, se obtendría la misma población reclusa que actualmente ocupa tanto el Centro Penitenciario Tenerife II como el recién inaugurado Centro de Inserción Social Mercedes Pinto.
El dato, corroborado por la secretaria general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, durante la inauguración el pasado mes de diciembre del Centro de Inserción Social Ángel Guerra de Lanzarote, deja patente el grave problema de espacio que tiene Tenerife II y que hace necesario que con cierta frecuencia -suele ser cada dos meses- haya que realizar traslados de internos a centros peninsulares.
Según Gallizo, esta situación remitirá con la apertura del nuevo Centro Penitenciario de Juan Grande, en la isla de Gran Canaria, prevista para finales del próximo año, sin embargo, los familiares lo ponen en duda.
"Cada vez entra más gente porque hay nuevos delitos como los relacionados con la seguridad vial, más reincidencia y falla la inserción, de manera que para cuando abran el nuevo centro la masificación ni siquiera será la misma que hay ahora sino mayor, por lo que si se suman los reclusos que habrá a los que tendrían que volver de la Península las cuentas ya no salen. Se abriría ese nuevo centros sólo para los que sobran de Tenerife II, Salto del Negro y los que están en otros centros y aún faltarían plazas", explica la portavoz de la Asociación de Familiares y Amigos de Presos de Tenerife (Afaprete), Sonia Herrera.
Y es que aunque la capacidad prevista de Tenerife II tras su construcción era de 750 internos, desde hace años la población es el doble, llegando a ser incluso de 1.600 reclusos. En la misma situación se encuentra Salto del Negro, en donde incluso se han tenido que habilitar pasillos como celdas improvisadas cuando la masificación es más fuerte.
Y es que el caso de Canarias es complejo e incomparable con cualquier otro centro penitenciario español, ya la tasa de presos preventivos dobla la media nacional.
"Mientras que en Canarias el 40% de los presos son preventivos, en las cárceles peninsulares no llegan ni al 25%, y eso es por la cantidad de personas extranjeras que se contabilizan tanto por el tema de los cayucos como por cuestiones de introducción de drogas y demás", explica Herrera, quien considera que este hecho afecta negativamente a los internos canarios. "Los jueces no quieren enviar a la península a ningún preso que aún no haya sido juzgado porque consideran muy caro el llevarlo, traerlo y volverlo a llevar, pero no se dan cuenta de que si no lo hacen así hay riesgo de que a quien se traslade sea a alguien que verdaderamente tiene arraigo y que sin el apoyo de sus amigos y familiares no va a poder reinsertarse de ninguna manera".