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Melilla.- Acaip denuncia una «lenta pero inexorable» reducción de los derechos laborales en prisión

Está previsto que sea este lunes cuando los representantes de este sindicato se reúnan con el director de la cárcel para, al menos, tratar de que la situación se pueda «reconducir»

Fuente: Sur.es

Los representantes en Melilla de Acaip - Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias- confían en que la reunión que mantendrán hoy con el director de la cárcel sirva para reconducir la situación y evitar lo que consideran una «lenta pero inexorable» disminución de derechos laborales.
El sindicato asegura que un claro ejemplo de lo que está ocurriendo es la aplicación, desde el pasado mes de diciembre, de una orden por la cual se reduce la proporción de funcionarios por turno que puede disfrutar de vacaciones. Acaip interpreta esa imposición como «un castigo», como una «restricción innecesaria» que contribuye a incrementar la sensación de «hartazgo» de los trabajadores. Como consecuencia de la adopción de esa medida, explica el sindicato, un funcionario que disfrutaba junto a su familia de vacaciones en la península tuvo que interrumpirlas durante tres días para volver al trabajo a pesar de que en ese turno había más compañeros que de costumbre. Esa es sólo una muestra, a juicio de Acaip, de la conducta de una Dirección que «no está legitimada para dictar laudos de obligado cumplimiento».
Los sindicatos tienen sus esperanzas depositadas en la reunión convocada para la jornada de hoy por cuanto debería servir para consensuar el calendario laboral de 2010. Y todo, a pesar de que de nuevo Acaip se haya visto en la necesidad de recordar al director que ese tipo de negociaciones no puede prolongarse más allá del mes de febrero. El sindicato, que insiste en que tampoco este año se ha convocado al resto de organizaciones, asegura que otra de las dificultades que encuentran es la poca antelación con la que se anuncian esas reuniones.
Además de denunciar los obstáculos que se encuentran en la prisión de Melilla, los funcionarios continúan a la espera de que se atiendan otras reivindicaciones como la de aumentar el nivel mínimo al 18, ya que cuentan con el más bajo de todo el ministerio. También critican el hecho de que, en el caso de la ciudad, la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) siga siendo insuficiente para cubrir las demandas de la prisión.
Experiencia e ingresos
 
Otra de las reivindicaciones de Acaip pasa por regular la segunda actividad como una etapa más en la carrera profesional para que el funcionario haga valer su experiencia sin ver muy mermados los ingresos. En este sentido, la organización insiste en la necesidad de que la productividad no esté ligada únicamente a criterios subjetivos. Por lo que respecta al organigrama de puestos de trabajo, los delegados sindicales aseguran que la carrera administrativa es «lamentable» porque permite que un funcionario abandone el cuerpo con el mismo nivel con el que entró.
Determinar prioridades
 
A finales del pasado año, este periódico ya denunció que, según los datos que manejaba Acaip, la población reclusa de Melilla supera en un 80 por ciento la capacidad del centro. De hecho, y aunque la Relación de Puestos de Trabajo está completa, 180 funcionarios deben ocuparse las 24 horas del día, durante los 365 días del año, de unos 300 internos con el hándicap de que no todos los empleados desempeñan su labor en interior. En cualquier caso, y aunque el sindicato reconoce la dificultad de acometer en tiempos de crisis la construcción de otro centro, sus responsables culpaban directamente al director del centro de haber frenado el traslado a una nueva cárcel después de que tanto los agentes sociales como la Ciudad Autónoma hubieran apoyado, al menos al principio, el proyecto.
De igual modo, reconocía el sindicato que no entendía cuál es la prioridad en materia de inversiones. El sindicato, al que pertenecen 110 de los 180 funcionarios del centro, sostiene que los compañeros están cada vez «más dispuestos a luchar» contra problemas para los que desde la dirección no se plantean soluciones a corto plazo. En aquel momento, el resultado es que se han multiplicado por quince las bajas psicológicas.
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