Acceso usuarios

Acceder al portal

Usuario (NIF) *
Contraseña *
Recordarme

Casi 800 presos se fugaron en la última década tras lograr un permiso

Fuente: La Opinión A Coruña


El año pasado 130 reclusos huyeron de las cárceles gallegas al aprovechar una licencia temporal, la mayor subida registrada desde 2001 . Ningún reo se ha escapado de Teixeiro en lo que va de 2011

Tras varios años entre rejas, cientos de presos aprovechan los permisos para saborear la libertad y no volver a la celda en la que cumplen su condena. El año pasado fueron un total de 130 los internos de las cárceles gallegas que después de conseguir una autorización de salida decidieron poner fin a su vida carcelaria, una cifra que supera la media registrada en los últimos diez años en la comunidad, según la memoria de la Administración General del Estado.

La pasada década unos 793 internos usaron el permiso para huir del centro penitenciario en el que cumplían condena. En la mayoría de los casos estas salidas suelen ser cortas porque los agentes dan con el paradero de los fugados a los pocos días y los devuelven a la prisión de la que se escaparon. Los reclusos de A Lama (Pontevedra) y Teixeiro (A Coruña) protagonizan el mayor número de huidas aprovechando una salida autorizada del penal.

El centro penitenciario pontevedrés registra los peores resultados de los últimos diez años con 447 presos que se fugaron tras varios días fuera de la cárcel. De ellos, el mayor volumen se concentró entre 2006 y 2009, con 299 infractores, a los que hay que sumar los 86 del año pasado. El hecho de que A Lama sea la prisión con más presos a la fuga es lógico si se tiene en cuenta que también es la que suma más población reclusa, un total de 1.811 que suponen el 40% de los 4.730 internos distribuidos en las cinco penitenciarías de la comunidad.

En comparación con el centro coruñés de Teixeiro, donde cumplen condena 1.538 reos, la proporción de huidos del año pasado en el penal de Pontevedra es de un 66% frente al 18,4% del de A Coruña. En la cárcel coruñesa fueron 158 los que en la última década se saltaron las normas y no regresaron a prisión y las cifras comenzaron a empeorar a partir de 2008. Hasta entonces los datos fueron creciendo progresivamente, de los dos fugados del 2000, a los 16 de 2007. Al año siguiente se alcanzaron las 27 fugas, dos menos en 2009 y tres en 2010. En el primer semestre de este año la prisión coruñesa no ha contabilizado todavía ningún caso de este tipo.

Los condenados que en estos diez años no regresaron a la celda tras varios días liberados se enfrentaban a una pena máxima de cuatro años por delitos contra la salud pública o robos. Salvo los extranjeros, que acaban volviendo a sus países por lo que las fuerzas de seguridad suelen descartar su detención, el resto de los fugados son detenidos por los agentes pasado un plazo corto de tiempo en su propio domicilio o en el de algún familiar. Solo tienen derecho a disfrutar de estos permisos aquellos que están en segundo y tercer grado y ya han cumplido la cuarta parte de la condena. Los reos del primer grupo tienen 36 días libres frente a los 48 de los que solo deben ir a dormir al penal.

En la última memoria de la Administración General del Estado también se recoge que los delitos más frecuentes entre los reos de las prisiones gallegas son los que atentan contra las personas, con 439 detenidos por este motivo. De los 4.240 internos de la comunidad, 3.695 están cumpliendo condena mientras que los 545 restantes se tratan de presos preventivos.

Valora este artículo
(0 votos)