Fuente: La Cronica de León
Los sindicatos de prisiones temen que las plazas que quedan vacantes por jubilación o porque pasen a segunda actividad no sean cubiertas en la cárcel de Mansilla de las Mulas tras el anuncio de congelación de oferta de empleo público por parte del Gobierno de Mariano Rajoy.
En la actualidad, son cerca de 520 los funcionarios de prisiones –incluidos el personal laboral– que trabajan en el centro penitenciario de León, que cada año suele registrar una media de veinte plazas que quedan vacantes por jubilación o porque los funcionarios pasan a segunda actividad (trabajadores con más de 25 años de servicio en vigilancia y que pasan a realizar tareas de oficina).
De momento, tal y como confirman desde Acaip, los 18 trabajadores que se jubilaron en 2011 en el penal leonés de Villahierro no han sido repuestos y se teme que la veintena de funcionarios de prisiones que dejen de trabajar durante los próximos 365 días tampoco sean sustituidos.
Entre las medidas de ajuste, el Gobierno mantendrá la congelación salarial a la vez que recortará la oferta pública de empleo al reducir a cero la tasa de reposición, salvo en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los servicios básicos como la Sanidad y la Educación y el personal dedicado a la lucha contra el fraude fiscal.
El secretario general de Acaip, Valentín Llamas, asegura que aún no está claro que los recortes del Ejecutivo central vayan a afectar a los funcionarios de prisiones ya que están incluidos dentro de los servicios esenciales.
En la actualidad, son unos 520 los funcionarios que desarrollan su actividad en el penal de Mansilla para atender a unos 1.200 internos. La situación, destacan desde Acaip, ha mejorado y mucho con respecto hace unos tres años cuando se llegaron a registrar 1.950 presos en la cárcel, lo que suponía que sólo un funcionario debía vigilar a 140 presos. Unos datos insostenibles.
En todo caso, estos números de presos –los más bajos desde el año2004– están por encima del número óptimo de internos que es de 1.008 por lo que se teme que si no se cubren las plazas de funcionarios que queden vacantes pueda agravarse la situación dentro de la cárcel de León.
Desde Acaip informan que este mes tienen previsto reunirse con el nuevo Secretario General de Prisiones, Ángel Yuste, para conocer sus objetivos durante la próxima legislatura.