Fuente: La Verdad.es
El interno, que acababa de ver a sus hermanos, portaba 90 gramos de hachís y marihuana, una cantidad pocas veces intervenida por esa vía
Ni los funcionarios de prisiones más veteranos recuerdan algún caso similar. Aunque las aprehensiones de drogas en los centros penitenciarios son algo bastante habitual, encontrar noventa gramos de hachís y marihuana a un recluso que, además, acaba de esconderlos en su ano, constituye un suceso pocas veces visto. Por si ello todavía resulta escaso a juicio de alguno, portaba además en el mismo 'receptáculo' unos 200 papeles de liar tabaco.
Tal hecho es el que se ha producido esta semana en el centro penitenciario de Campos del Río, merced a la diligencia de algunos funcionarios, que habían logrado recabar algunas informaciones que apuntaban a que un recluso joven, F.P.S., de unos 20 años, podía estar aprovechando las visitas de familiares para hacerse con diversas candidades de droga e introducirlas en la prisión. De tal forma que esta semana, después de que el preso hubiera mantenido un encuentro con sus hermanos, los funcionarios lo retuvieron y, tras confirmarse sus sospechas de que podía ir 'petado' -así se llama en el argot carcelario al hecho de esconder material prohibido en el ano-, solicitaron del juzgado de guardia una autorización para someterlo a una radiografía de vientre.
Lo que observaron en la placa les dejó perplejos, sobre todo teniendo en cuenta que acababa de introducírselo y que había tenido que hacerlo a toda prisa: ocho 'bellotas' de hachís, con un peso total de 90 gramos, y tres paquetes de marihuana, con un volumen todavía mayor. Además llevaba un pequeño 'fardo' con papeles para liar tabaco.
El joven tuvo que permanecer dos días ingresado y sometido a vigilancia médica, además de custodiado, hasta que consiguió desprenderse del 'alijo', según confirman fuentes penitenciarias.
Los responsables de la prisión están tratando de establecer si el recluso, que puede ser acusado ahora de un delito contra la salud pública, actuó por voluntad propia o presionado por otros.