Tal como se temía y se había advertido, el Ministerio de Interior ha dejado fuera de los Presupuestos el Centro de Inserción Social de Vigo, licitado en diez millones. La saturación de las actuales instalaciones de la avenida de Madrid, sede de la antigua cárcel, llevó a proyectar su ampliación con la que estaba previsto triplicar la superficie actual. La obra debería de estar concluida en el 2014.
El centro, destinado a internos en régimen abierto, resultó pequeño al poco tiempo de inaugurarse en el 2006, de ahí que se decidiera su ampliación. Instituciones Penitenciarias comunicó a principios de este año que la obra estaba en el aire, algo que ahora se ha ratificado. La idea era que los trabajos comenzaran en el primer trimestre del 2012 y que permitieran un desahogo ante las 135 plazas existentes en la actualidad. Los sindicatos han expresado su preocupación por considerar que este retroceso puede dar lugar a una masificación de la que, dicen, se está muy cerca.



