Agentes de la Guardia Civil han detenido a una mujer, vecina de la capital y de 57 años, en el centro penitenciario del El Acebuche cuando intentaba introducir en el interior de la prisión 119 pastillas de benzodiacepina (tranquimazín y transilium) entre la ropa que portaba en una mochila. Se trata de la tercera detención en menos de un mes que practica la Benemérita en la cárcel almeriense por hechos idénticos, tras los arrestos de una mujer de 65 años y de un hombre de 46 años, ambos vecinos de la capital.
Fueron los mismos funcionarios del centro quienes alertaron a los agentes después de que en el registro efectuado en las dependencias del servicio de registro de paquetería y comunicaciones, hallaran en el interior la mochila de ropa que la mujer, identificada como M. I. C., llevaba para el familiar que intenba visitar en el centro. Así, tras entrevistarse con los funcionarios, los agentes determinaron que la detenida trataba de introducir los fármacos en el centro. Las diligencias junto con la detenida y los medicamentos aprehendidos, se han puesto a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de Guardia.
Consumo en prisión
la dirección de El Acebuche, en colaboración con la subdirección médica del centro, trabaja desde 2010 para evitar que se consuma droga en el interior del centro penitenciario, así como el tráfico de sustancias en los patios de la prisión. Para ello, El Acebuche ha introducido en un mismo plan, medidas que disuadan la introducción de sustancias estupefacientes, un mayor control de la oferta e impulsar los programas sanitarios.
Según los datos que ofrece el centro penitenciario, desde 2010 se han producido en torno a 150 incautaciones de pequeñas cantidades de hachís y algunas pastillas de benzodiacepina (tranquimazín), las drogas más comunes en prisión. La introducción de la sustancia se produce durante los contactos familiares, las salidas de los internos y a través de los paquetes que reciben los presos.