Fuente: Ideal.es
El funcionario de prisiones acusado de acosar sexualmente a una interna del Centro de Inserción Social Matilde Cantos de Granada ha negado hoy los hechos, mientras la denunciante ha recalcado que la besó contra su voluntad y que la amenazó con mandarla a la prisión si no accedía a sus peticiones.
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Granada ha celebrado hoy el juicio contra el funcionario de prisiones M.C.D.P., para el que el Ministerio Fiscal ha solicitado dos años de prisión y otros nueve de inhabilitación por un delito de acoso sexual contra una interna.
El acusado ha explicado que su función en el Centro de Inserción consistía en trabajar de enlace entre los presos y la dirección del centro, motivo por el que conocía a la denunciante, a la que veía "todos los días", pero con la que no tuvo "nunca" más contacto que el profesional.
Los hechos enjuiciados sucedieron en fechas sin determinar comprendidas entre el 24 de mayo y septiembre del 2010, cuando el acusado presuntamente solicitó a la reclusa que mantuvieran relaciones sexuales con la amenaza de privarla de beneficios penitenciarios y tramitar ante una negativa su vuelta a la prisión de Albolote (Granada).
La denunciante ha recordado que el funcionario la metió en su despacho y que la besó contra su voluntad, impidiendo que saliera de la habitación, y que la forzó a escribir en un papel tres prácticas sexuales que le desagradaran y que luego tendría que practicarle.
"Me dijo además, un día que tenía que irme de permiso, que tenía que quedar con él y yo me negué porque venía mi marido a recogerme, y entonces me amenazó diciendo que me iba a hacer la vida imposible", ha explicado la denunciante.
En la sesión han declarado en calidad de testigos dos usuarios del CIS que escucharon las supuestas amenazas del acusado y que han destacado que el acusado quiso salir con la víctima y la presionó con quitarle los privilegios penitenciarios.
La subdirectora del Centro de Inserción en el momento de los hechos ha negado que la denuncia de la interna procediera de un informe médico, como la víctima ha declarado, y ha explicado que la investigación se inició por la declaración de la denunciante.
La psicóloga forense ha subrayado que la mujer presentó síntomas ansioso-depresivos y que tomaba medicación, aunque ha detallado que no se ha sometido a ningún tratamiento para la enfermedad y que tenía tensiones previas por estar presa y por su entorno familiar.
Compañeros del acusado en el CIS han detallado que la denunciante ya tuvo otros incidentes anteriores y uno de ellos ha testificado que ya acusó a otro interno de hacerla escribir tres prácticas sexuales en un papel, la misma práctica por la que ha denunciado al funcionario del Centro de Inserción.
Uno de los funcionarios ha recalcado que la mujer ya tenía un parte en su contra por insinuaciones sexuales a un funcionario en prácticas del centro y que sus compañeras comentaban que cobraba por mantener relaciones sexuales con otros usuarios.