
ACAIP - Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip) es el sindicato mayoritario en el sector
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Citación para el día 14 de mayo a las 11h30 de la comisión de valoración del concurso de traslados
ORDEN DEL DÍA:
Fuente: El Mundo
Entre rejas desde 1985, el recluso dejó una nota de despedida explicando a sus familiares que no podía abandonar la cárcel e ingirió de golpe su medicación para cuatro días, lo que fue descubierto "de casualidad" en el recuento del 23 de abril pasado.
El hombre de 56 años que se cortó el cuello el domingo pasado ante la negativa de los funcionarios de la cárcel de Huelva a dejarle entrar de nuevo en prisión tras cumplir sus 20 años de condena no es un caso único, ni siquiera últimamente.
Otro recluso, que perdió su libertad en 1985 y ha vivido prácticamente desde entonces entre rejas, intentó suicidarse el 23 de abril pasado, hace apenas 15 días, en la misma prisión y por igual motivo, aseguran en el sindicato de prisiones Acaip: porque se negaba a recuperar su libertad y se veía incapaz de vivir de forma autónoma fuera del centro penitenciario.
Ante la cercanía de su puesta en libertad, el preso, aquejado de Sida, se tomó de golpe ese día toda la medicación que se le había suministrado para varias jornadas, hecho que sólo fue descubierto "prácticamente por casualidad", en el recuento de la tarde efectuado por los funcionarios, que dieron la voz de alarma a los servicios médicos del centro, que consiguieron eliminar rápidamente del cuerpo del recluso la medicación psicotrópica.
Una nota de despedida
El preso incluso había dejado una nota de despedida dirigida a sus familiares, en la que explicaba, según fuentes de Acaip, que no se veía capaz de afrontar su próxima salida de prisión tras haber pagado sus condenas. En la central sindical se denuncia incluso que, ante la escasez de efectivos, el propio hecho de facilitar a los presos medicación para varios días -para optimizar el desempeño de plantillas de funcionarios "insuficientes"- abona episodios como este.
El caso, aireado por el sindicato en una nota ese mismo día, no adquirió tanta notoriedad como el intento de suicidio, cuchillo en mano, de Miguel Ángel F., quien sufría según fuentes de la cárcel de Huelva un cúmulo de dolencias -algún tipo de trastorno mental y una enfermedad terminal cuya naturaleza no ha trascendido-, pero la serie sugiere, para Acaip, "la realidad de que la función de reinserción del sistema penitenciario está muy lejos de ser real".
Población reclusa con problemas mentales
Más allá de la contrastada escasez de medios para reclusos con problemas mentales -un 30% según estimación del sindicato-, los mecanismos de asistencia a los ya ex presos en su aterrizaje en la sociedad libre son puestos en duda por estos casos. Desde Instituciones Penitenciarias se asegura que fue Miguel Ángel F., que no podía volver con su familia dado que fue allí donde cometió a agresión sexual que le condenó (a 36 años comprimidos en 20 a la postre), quien rechazó todos los recursos.
Según Instituciones Penitenciarias, tras apuñalar a otro preso en una casa de acogida en que estaba en semilibertad en 2017 (hecho que motivó su regreso entre rejas), el hombre se negó a ser atendido por la Asociación Reto a su salida de prisión, y volvió cuatro horas después de su salida aunque llevaba 1.000 euros en el bolsillo (ganados por su trabajo en cautividad) y las señas de dos pensiones en Huelva capital. Miguel Ángel F. decía que eran demasiado caras.
"Dejadme entrar... No quiero vivir", les dijo a los funcionarios, según testigos presenciales. Ante la negativa de estos, sacó un cuchillo y se seccionó la parte izquierda del cuello. Alertado por los trabajadores públicos, un guardia civil que se hallaba en las inmediaciones le taponó la herida con la mano hasta que llegaron los efectivos del 061. Ayer se recuperaba de sus heridas en el Hospital Juan Ramón Jiménez de la capital onubense.
A la atención de: Secretario General de Instituciones Penitenciarias.
Secretaria General de Instituciones Penitenciarias c/ Alcalá 38-40 28014 Madrid
Asunto: RECURSO DE REPOSICIÓN frente a la Instrucción 07-2019 de ese Centro Directivo por la que se aprueba la Resolución del Secretario General de Instituciones Penitenciarias y Presidente de la Entidad Estatal Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo, por la que se dictan instrucciones sobre jornada y horarios de trabajo del personal funcionario y laboral destinado en los servicios periféricos de la SGIIPP y de la EE Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo.
Fuente: Tele5
Un reo de la prisión de Huelva que había sido puesto en libertad este sábado se cortó el cuello después de que los funcionarios le impidieran volver a la cárcel. El hombre, que había cumplido su condena de 37 años, alegó que no tenía adonde ir.
Fuente: El Dia.es
Un interno del centro penitenciario Tenerife II fue encontrado muerto durante la mañana de ayer y, a la espera de que se le realice la autopsia, todo apunta a que el fallecimiento se debió a un infarto vinculado a una sobredosis o una ingesta excesiva de medicamentos. La localización del cadáver se produjo en el recuento de las 8:00 horas en Enfermería. El fallecido es un varón español de 47 años.
Desde hace tiempo, sindicatos de personal de prisiones, plataformas de funcionarios o el colectivo de apoyo a los presos de Tenerife demandan a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias que aumente el personal sanitario en la Isla. Estos empleados son los encargados de la distribución de fármacos y, ante la actual disponibilidad de recursos humanos, los medicamentos de cada recluso se reparten los viernes, con el objetivo de que sean tomados la tarde-noche de esa jornada, los sábados y los domingos. El problema surge en aquellos casos en que los internos realizan un consumo abusivo de estos productos. Durante el último lustro han sido varios los fallecimientos en Tenerife II atribuidos a esta conducta de las personas privadas de libertad.
Sindicatos y plataformas creen necesario que el Gobierno del Estado aumente las plantillas en las cárceles, entre ellas las de personal sanitario. De esa manera, los sábados y domingos también se haría un reparto controlado de fármacos, lo que evitaría un consumo excesivo por parte de los presos o un problema de tráfico ilegal en el interior del centro. En lo que va del presente año, por circunstancias muy diversas han fallecido seis presos que cumplían condena en prisiones del Archipiélago.
Dos de esas muertes se han debido a suicidios, otras tantas a enfermedades, una a una muerte natural y el último (el de ayer) supuestamente a un consumo excesivo de productos farmacéuticos. De la media docena de casos, tres de ellos han ocurrido con internos de la cárcel de Juan Grande (Las Palmas II), otros dos con reos de Salto del Negro (Las Palmas I) y el último corresponde a Tenerife II. En 2019, en todas las prisiones del sistema español de Instituciones Penitenciarias (excepto Cataluña, comunidad que tiene asumidas las competencias) han muerto 69 internos en muy diversas circunstancias. Esa cifra asciende a 80 si se contabilizan los casos desde el 1 de diciembre del 2018.
Fuente: La Vanguardia
Funcionarios del centro penitenciario de Las Palmas 2 Juan Grande han salvado la vida a una interna que permanecía en el departamento de Enfermería y prendió fuego al colchón de su celda, según ha informado la agrupación sindical de ACAIP.
Los hechos ocurrieron en el día de ayer. Los funcionarios de servicio, que acudieron rápidamente y avisaron al jefe de Servicios, lograron sacar a la interna, a pesar de la intensa humareda que había provocado el fuego.
Posteriormente intentaron apagar las llamas, teniendo que utilizar mangueras y extintores, y la intensidad del fuego era de tal calibre que a si vez tuvieron que utilizar equipos de respiración autónoma.
El incendio ha dejado inutilizada totalmente la celda, llegando a fundirse totalmente la televisión y a hincharse los azulejos. También se tuvo que desalojar al resto de internas que habitaban en otras celdas en la misma galería, e incluso los de la galería anexa, ya que el aire no es respirable.
Los funcionarios intervinientes tuvieron que ser atendidos en la Enfermería del centro y ducharse y cambiarse de ropa, incluso a algún funcionario se le fundieron las suelas de los zapatos.
Desde del sindicato felicitan a los funcionarios intervinientes por la gran profesionalidad demostrada. "A pesar de que no tenemos una formación continua, afrontamos situaciones muy difíciles con gran profesionalidad y dedicación", señala la organización.
Fuente: El Periodico de Extremadura
Los funcionarios de prisiones que estaban de guardia la noche del día 2 sofocaron el incendio provocado por un recluso en su celda de la cárcel de Badajoz, al quemar las sábanas y mantas. De esta forma, evitaron que se produjeran daños personales de consideración. Si bien hubo algunos casos de intoxicación por humo, tanto de internos como de trabajadores, que fueron atendidos en la enfermería del centro, según ha podido saber este diario de fuentes de la plataforma sindical del centro (CCOO, CSIF, ACAIP/UGT).
El siniestro se registró a las 23.50 horas en la celda 67 del módulo 6 de la prisión de Badajoz. Según las citadas fuentes, "la rápida intervención y profesionalidad de los trabajadores del centro consiguió salvar la vida de los dos internos implicados, así como la de los ocupantes de otras celdas del mismo módulo".
Una vez sofocado el fuego, y tras las pesquisas iniciadas, el se declaró autor un interno, quien manifestó que fue intencionado.
Los sindicatos denuncian que el "deterioro de las condiciones laborales tienen como resultado el aumento de incidentes" y se preguntan "hasta cuándo vamos a estar así? Y "¿qué gravedad se necesita para ser conscientes de las condiciones de nuestro trabajo?
Normas reguladoras del curso selectivo y periodo en prácticas de los aspirantes a ingreso en el Cuerpo de Ayudantes de Instituciones Penitenciarias OEP 2018
Fuente: Faro de Vigo
Los sindicatos denuncian que son más ya que solo se registran las que incluyen atención médica -El fiscal pide año y medio para un interno que agredió a un trabajador en 2018.
En mayo del pasado año, A.B. A., un interno de nacionalidad marroquí que se hallaba ingresado en el centro penitenciario de A Lama, mantuvo una fuerte pelea con otro interno en la sala de día del Módulo 4 de la prisión de A Lama. Uno de los funcionarios de la prisión fue el que tuvo que acudir en primera instancia a intentar poner orden, separando a este interno y llevándolo a una zona de seguridad, en la entrada del módulo. Una vez allí, el interno aprovechó el momento en el que se cerraba la puerta motorizada para propinarle un fuerte empujón y un golpe en el cuello, consiguiendo zafarse y entrar de nuevo en el comedor para intentar culminar, utilizando una bandeja, la agresión al recluso con el que había mantenido la discusión momentos antes.
Allí fue de nuevo reducido por otros internos y funcionarios, que lo sacaron fuera de la instancia. A cabezazos contra una puerta, el interno acabó por caerse encima de otro funcionario hasta que finalmente lograron reducirlo.
Casos como este, que llegará a juicio en las próximas semanas al juzgado de lo Penal 2 de Pontevedra, son solo un ejemplo de las situaciones que tienen que afrontar habitualmente los funcionarios que desarrollan su trabajo en los centros penitenciarios. En este caso, el interno en cuestión se enfrenta a una petición de condena de un año y medio de prisión como autor de un delito de atentado.
La problemática de las agresiones a funcionarios es uno de los pilares de las reivindicaciones de los trabajadores de prisiones en sus últimas movilizaciones. Explican que la falta de personal de la que adolecen las cárceles españolas (en A Lama se calcula que hace falta cubrir unas 50 vacantes) es también un problema a la hora de tener que afrontar estas situaciones de tensión, tanto por la seguridad de los propios funcionarios como de los internos.
Las estadísticas oficiales del Gobierno señalan que en los últimos años la problemática de las agresiones en las cárceles ha caído. En A Lama se contabilizaron 27 episodios violentos desde 2015. De los ocho de ese mismo año se pasó a seis durante el ejercicio de 2018, de los que cuatro fueron incidentes que causaron lesiones leves a los trabajadores de la prisión.
Desde el sindicato Acaip explicaban ayer que, en cualquier caso, la problemática es mayor de lo que indican estas cifras. "Nós vimos protestando contra ista forma de recoller as agresións, dado que se fixo unha modificación para que non se rexistren como tal aquelas nas que o afectado require algún tipo de atención médica. "É así como o número de incidentes está baixando", añaden. Es por ello que piden que se contabilicen también como agresiones incidentes en los que se producen situaciones de amenazas graves o incluso menosprecios e intimidaciones. "Hay empuxóns, rifirafes que ao final non se denuncian e non quedan rexistrados como tal", explican desde Acaip. "Que che diga un interno,: 'sei onde vives tí e a túa familia, xa verás cando saia' e algo que, por desgraza, vivimos case todos los que traballamos nesto". añaden.
Es por ello que insisten en solicitar la cobertura de las plazas vacantes para mejorar esta problemática