
ACAIP - Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip) es el sindicato mayoritario en el sector
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Resolución de 16 de marzo de 2020, del Secretario General de Instituciones Penitenciarias, por la que se complementa la de 11 de marzo de 2020, emitida en aplicación de las medidas dictadas por las autoridades sanitarias estatales y autonómicas en materia de salud pública y por la que se
modificó con carácter temporal la Instrucción 7 /2019, de 9 de abril, sobre jornadas y horarios de trabajo del personal funcionario y laboral destinado en los Servicios Periféricos de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y la Entidad Estatal de Derecho Público Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo
En el marco de las medidas previstas en el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVD-19, y conforme a las atribuciones que me confiere el artículo 4.3 del mismo, he acordado:
PRIMERO. Durante la vigencia del estado de alarma declarado por el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVD-19, se adoptan las siguientes medidas en relación con los internos de todos los centros penitenciarios del Estado:
Fuente: La Provincia
NOTA DE PRENSA PLANTE DE INTERNOS EN EL MODULO 2 DE FONTCALENT POR MIEDO AL CORONAVIRUS
El sindicato ACAIP-UGT, sindicato mayoritario en prisiones, quiere poner en conocimiento de la sociedad los siguientes hechos. La mañana de hoy domingo ha sido tensa en el módulo 2 del centro penitenciario de Alicante Cumplimiento. Antes de la comida, un numeroso grupo de internos ha empezado a exigir que se les dotara de material de protección para prevenir la infección por coronavirus. Los funcionarios de servicio les han explicado la situación y que no había ningún caso en la prisión y que, de producirse, se tomarían las medidas oportunas. A pesar de estas explicaciones la tensión ha ido en aumento en un módulo que alberga a 219 internos por lo que han acudido al mismo, compañeros de otros módulos para auxiliar a los 3 funcionarios allí de servicio, y el jefe de servicios para calmar la situación. Posteriormente el director y parte del equipo directivo, también se han personado en el módulo
Al Ministro del Interior
Paseo de la Castellana 5, Madrid
Asunto: Implementación de las medidas previstas en el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, en los Centros Penitenciarios y Centros de Inserción Social de todo el territorio español.
Don José Ramón López, en calidad de Presidente de la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip), sindicato mayoritario en el Sector y afiliado a la Unión General de Trabajadores, por la presente, ante usted comparece y, como mejor proceda, DICE
Que viene a presentar una serie de peticiones de aclaración en relación con lo señalado en el asunto, toda vez las particularidades que presenta el medio penitenciario, y la desigual aplicación en este momento de esta norma en la práctica de las comunicaciones de los familiares con los internos. Todo ello en virtud de los siguientes MOTIVOS
NORMAS DE ACTUACIÓN PARA LOS EMPLEADOS/AS PÚBLICOS PENTENCIARIOS QUE TRABAJEN EN UN CENTRO PENITENCIARIO O CENTRO DE INSERCIÓN SOCIAL Y QUE PUEDAN TENER CONTACTO CON PERSONAS SUSCEPTIBLES DE PODER TENER O DESARROLLAR LA ENFERMEDAD POR EL CORONAVIRUS (SARS-CoV-2).
Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19.
Fuente: ABC Andalucia
Sindicatos penitenciarios de Huelva van más allá de las medidas anunciadas por el Ministerio del Interior para las cárceles del país, en las que han quedado suspendidas las comunicaciones familiares y vis a vis por el coronavirus, y solicitan que se amplíen las medidas para evitar la posibilidad de contagio en el interior del penal onubense, donde cumplen condena unos 1.100 internos.
La organización Acaip-UGT en Huelva ha remitido un escrito a la Dirección del penal en el que plantea que se suspenda la recogida del dinero en efectivo, derivándose a sistemas automatizados y la suspensión de cualquier acto colectivo que suponga el contacto entre internos de diferentes módulos o departamentos y aquellos que generen grandes movimientos en el interior
Según ha pñodidos aber ABC, los sindicatos demandan equipos de protección individual (EPI) – que sean desechables- en las distintas unidades y módulos residenciales necesarios (incluidos Enfermería e Identificación), alrededor de una veintena, atendiendo a la evaluación del riesgo de exposición de los funcionarios para poder garantizar así la máxima protección, en una prisión que cuenta con una plantilla de unos 450 funcionarios.
Respecto al personal sanitario de la prisión, Acaip-UGT piden que se les dote de más termómetros sin contacto y consideran que se deben asignar servicios con menor exposición para reducir riesgos del personal (sanitarios y no sanitarios) en función de las características personales o estado por patologías previas, medicación, trastornos inmunitarios, embarazo o lactancia, de manera que sean considerados especialmente sensibles a este riesgo.
En paralelo, los sindicatos penitenciarios han afirmado que en determinados departamentos y módulos como Comunicaciones Exteriores, Control de Accesos, Ingresos y Jefatura no existen dispensadores de gel con solución hidroalcohólica para la higiene de las manos, que piden que se dote de ellos, así como de pañuelos desechables y contenedores de residuos con tapa de apertura con pedal.
Fuente: El Confidencial
El preso Mariano Torres Fernández —con antecedentes penales por tirar por las escaleras del metro a una persona, atracar, robar y lesionar, entre otros delitos— se lio el pasado miércoles a puñetazos con un funcionario de prisiones. El interno ingresó el pasado miércoles por la tarde en la prisión de Valdemoro para pasar la noche antes de continuar su viaje hasta el centro penitenciario de Villabona, en Asturias, donde cumplirá su última condena. Lo que iba a ser una estancia breve en la instalación madrileña, sin embargo, se convirtió de repente en dos semanas.
La sobrevenida crisis del coronavirus motivó que la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias impusiera el pasado 10 de marzo medidas restrictivas en todas las prisiones de España, especialmente en Madrid, Álava y La Rioja, donde las autoridades sanitarias han detectado más casos. En estas tres zonas, el departamento dependiente del Ministerio del Interior ha suspendido las entradas y salidas de reclusos y ha prohibido cualquier traslado entre cárceles. De ahí que los funcionarios de la prisión de Valdemoro, como aseguran desde el sindicato Acaip-UGT, se sorprendieran el miércoles cuando el citado interno accedió al centro.
"Creíamos que estaban prohibidos los traslados", confiesan a El Confidencial. Desde Instituciones Penitenciarias, explican que la instrucción de suspender todos los traslados entre centros pilló a este recluso en medio del viaje, lo que provocó que tuviera que ser alojado en Valdemoro. Al no poder permanecer en el módulo de ingresos tanto tiempo, dado que se trata de un preso considerado muy peligroso, la dirección de la cárcel estableció que debía ingresar en el espacio que le correspondía por su calificación de "muy conflictivo".
Torres Fernández está calificado en concreto como interno de primer grado por el artículo 91.2 del Reglamento Penitenciario, que establece que "serán destinados a centros o módulos de régimen cerrado aquellos penados que muestren una manifiesta inadaptación a los regímenes comunes". Este preso entró para un día —dos, a lo sumo—, pero se quedará al menos dos semanas. Cuando los funcionarios de prisiones le comunicaron que pasaría 14 días en aislamiento, el preso se alteró y la tomó con el primer funcionario que tenía delante, el que le había comunicado el plan.
La violenta reacción de Torres Fernández provocó un "eritema y una erosión en el pómulo y en la nariz" del empleado público, que consiguió contener al recluso con la ayuda de un compañero. "El funcionario fue atendido en la enfermería por los servicios médicos del centro penitenciario, que le trataron con hielo y paracetamol", explicaron desde Acaip-UGT. "La rápida reacción del funcionario agredido y del compañero impidió que la agresión fuera más grave, ya que entre los dos le redujeron y le condujeron a la celda de aislamiento", añaden. Ayer, en su celda de aislamiento, Torres Fernández se tragó dos cuchillas y los servicios de emergencias se lo llevaron al hospital.
Torres Fernández es hijo de Santos Torres Torres, uno de los internos más peligrosos y conocidos por los trabajadores de prisiones por los altercados que protagonizó en la década de los noventa. Torres Torres lideró motines en diferentes prisiones españolas durante sus diferentes estancias, como el que tuvo lugar en junio de 1983 en la cárcel de Carabanchel, donde el preso llegó a secuestrar a media docena de funcionarios, incluido el jefe del servicio. Tras amenazar a uno de ellos en el patio con un pincho y tomarle como rehén, le llevó al interior de la instalación, donde con ayuda de otros internos cogió a los otros cinco y encerró a todos en una celda bajo amenaza de muerte.
Ni siquiera la intervención del juez de Vigilancia Penitenciaria, que se personó en el centro con la Policía Nacional, amedrentó a los secuestradores, que llegaron a advertir de que matarían a sus rehenes si los agentes accedían al centro. Solo cuando Torres Torres salió del módulo fue abordado por varios policías, a los que se enfrentó incluso en inferioridad numérica y con el pincho que portaba desde el principio. Los agentes tuvieron que dispararle para reducirle, lo que provocó en el interno diversas heridas de gravedad de las que posteriormente se recuperó. Tras el incidente, el alborotador fue enviado a la entonces prisión de máxima seguridad de Herrera de la Mancha.
El episodio protagonizado por Torres Fernández es calificado por Instituciones Penitenciarias como un "incidente aislado". El departamento dependiente de Interior asegura que estos días ha habido tan solo otro altercado violento relacionado con la crisis del coronavirus en el centro penitenciario de Alicante, donde un interno con problemas psicológicos se enfrentó a los funcionarios después de que estos le explicaran las medidas que había que tomar por recomendación de las autoridades sanitarias.
Se trata únicamente de dos casos entre los más de 50.000 reclusos que residen en las prisiones españolas (sin contabilizar las catalanas), que están colaborando plenamente con las diferentes direcciones de los centros penitenciarios. "Tanto los internos como sus familias están demostrando un comportamiento ejemplar", explican desde la secretaría general, y revelan que los funcionarios están haciendo una extensa labor pedagógica para trasladar los consejos sanitarios a los reclusos, que son en sí mismos una población de riesgo por su situación de aislamiento y por, en no pocas ocasiones, sus problemas de salud.