Pablo

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Fuente: El Mundo

Un día después de la muerte de un guardia civil por el virus exigen que se cumplan las medidas de seguridad apropiadas y advierten de la tensión creciente en los centros penitenciarios.

Los principales sindicatos de Prisiones, CSIF, CC.OO y Acaip-UGT, han presentado una denuncia contra Instituciones Penitenciarias -dependiente del Ministerio del Interior- ante la Inspección de Trabajo por la falta de medidas de protección en las cárceles frente al coronavirus.

La denuncia se presenta justo después de que haya fallecido por coronavirus un guardia civil que participaba en la seguridad de la prisión de Herrera de La Mancha (Manzanares, Ciudad Real) y en el traslado de presos.

Los sindicatos elevan la denuncia por incumplimiento de la legislación en materia de prevención de riesgos laborales y del decreto por el que se declaró hace hoy una semana el estado de alarma en todo el territorio nacional.

Según exponen en una nota, este incumplimiento se produce al obligar al personal sanitario (facultativos, enfermería y auxiliares de enfermería), y al personal de vigilancia en contacto directo con la población interna, "a prestar servicio sin los equipos de protección individual adecuada para trabajar en condiciones de seguridad y salud".

Además, algunas medidas adoptadas para los presos, como la suspensión de los permisos de salida y de los vis a vis, están siendo un factor de tensión que podría desembocar en incidentes graves contra las instalaciones y la integridad de los trabajadores y de los propios reclusos. Ya se han producido incidentes en los centros penitenciarios de Foncalent, Albocasery Puerto.

Los sindicatos también denuncian que no se garantiza la protección del personal penitenciario de más de 60 años, al que tiene patologías previas o a las mujeres embarazadas o lactantes; y que hay numerosos trabajadores que están en aislamiento domiciliario y a los que no se les ha hecho pruebas diagnósticas del coronavirus.

Fuente: El Pais

El precio de la droga se dispara en el mercado negro tras el aislamiento y eleva la tensión entre los reclusos.

La decisión del Ministerio del Interior de aislar las cárceles para evitar la expansión del coronavirus ha provocado un descenso drástico del tráfico clandestino de drogas en su interior y el consiguiente incremento del precio de las mismas, según confirman a EL PAÍS varias fuentes penitenciarias. La principal consecuencia de todo ello ha sido hasta ahora altercados y riñas entre presos, mucho de ellos con el síndrome de abstinencia, que han causado “situaciones delicadas en algunas cárceles, pero que se han controlado”, señalan estas mismas fuentes.

La causa última de la disminución brusca en la cantidad de droga dentro de las cárceles ha sido la decisión de Instituciones Penitenciarias de suspender, mientras dure la alarma sanitaria, las visitas de familiares y amigos (incluidos los encuentros con contacto físico o vis a vis) a los reclusos, además de los permisos de salida que disfrutan algunos internos. Ambas son consideradas las principales vías de entrada de estupefaciente dentro de las prisiones. Como consecuencia de ello, la bellota de hachís, que antes costaba una media de 100 euros, ha pasado a pagarse a 150 euros o más en algunas cárceles, según trabajadores penitenciarios. Lo mismo ha ocurrido con el pollo (gramo) de cocaína, que de 60 euros ha subido hasta los 90 e, incluso, los 100 euros.

La falta de droga en las prisiones ha llevado a los delincuentes a recurrir a otros sistemas más burdos para intentar introducir estupefaciente y otros objetos prohibidos, como teléfonos móviles, en prisión. Así, el pasado martes, los funcionarios de la cárcel de Cuenca localizaron en uno de los patios una zapatilla y un paquete envuelto en una prenda de lana que habían sido lanzados desde el otro lado del muro, y que contenían hachís y un teléfono móvil con sendos cargadores, según detallan fuentes penitenciarias.

 
 
 En los últimos años, las cifras de incautaciones de estupefaciente dentro de las cárceles se han incrementado a pesar de que el número de presos ha descendido de manera significativa: de 4.500 intervenciones de droga en 2012 se ha pasado a más de 5.100 en 2018 a pesar de que había 10.000 reclusos menos. En 2019, se intervinieron en prisión cerca de 3.500 psicotrópicos; 30 kilos de cannabis y 417 gramos de heroína, según una reciente respuesta del Portal de Transparencia. En ese mismo periodo, 53 reclusos fallecieron por reacción adversa a las drogas.

Por ello, el pasado diciembre, Instituciones Penitenciarias lanzó una campaña que buscaba sensibilizar a los visitantes del riesgo que para sus familiares presos suponen las drogas, además de las consecuencias penales que para ellos mismos tendrán si son descubiertos intentando introducirla. Lo hizo tras constatar que uno de cada cinco reclusos fallecidos por sobredosis se acababa de comunicar con sus familiares o regresaba de un permiso. Significativamente, desde el inicio de las restricciones en las cárceles por la crisis de coronavirus no se ha registrado ningún fallecimiento por sobredosis, destacan fuentes penitenciarias.

Sin dinero en el peculio

En los incidentes entre presos por la disminución de la droga y su encarecimiento también ha contribuido la falta de dinero que han empezado a sufrir algunos presos a consecuencia de las medidas para frenar al coronavirus. A pesar de que se puede hacer por transferencia o giro, muchas familias aprovechaban sus visitas a las prisiones, ahora suspendidas, para ingresar dinero en las cuentas de peculio de los presos. Este es un depósito monetario con restricciones con el que los internos hacen frente mediante una tarjeta a gastos como la compra de productos en el economato o las llamadas telefónicas, pero también para trapichear con ellas a cambo de productos ilegales.

“Ahora esos ingresos no se están haciendo y las deudas entre presos, principal causa de conflicto, se están incrementando”, detalla un funcionario de prisiones. Otra fuente penitenciaria destaca que el pasado miércoles un interno de la cárcel de Jaén dio un puñetazo a un trabajador del centro para conseguir ser trasladado a otro módulo de la prisión y, así, no tener que compartir espacio con otro recluso al que debía dinero. El jueves, un recluso conflictivo provocó un incidente en el patio de la cárcel gaditana de Puerto III porque aseguraba que le habían robado la tarjeta del economato. El incidente se saldó con sendas agresiones a dos funcionarios y el recluso y otros seis presos que le alentaron en el módulo de aislamiento.

Con ese dinero, los reclusos también deben hacer frente al cupo de 10 llamadas que pueden hacer semanalmente a familiares y que ahora Interior ha incrementado hasta 15 para compensar la suspensión de las visitas y evitar, así, el aumento de la sensación de soledad y desamparo que puede provocar perder el contacto directo con los seres queridos. Instituciones Penitenciarias también ha decidido que los presos sin fondos en sus cuentas de peculio puedan hacer estas llamadas de forma gratuita.

Fuente: El Mundo

El sindicato Acaip denuncia que los funcionarios no cuentan con el equipo de protección individual y los internos de las cárceles de Castellón y Albocasser los ven como «fuente de contagio»

El mundo al revés. «Los propios internos están quejándose porque los funcionarios no contamos con los equipos de protección individual (EPI) pertinentes para hacer frente al contagio de coronavirus». Así de contundente se manifestaba José Manuel Fernández, delegado de la agrupación de los cuerpos de la administración de Instituciones Penitenciarias(Acaip) en la provincia de Castellón.

Tal y como explicaba el responsable de Acaip, «los presos se alertan al vernos sin mascarillas y nos ven como una posible fuente de contagio, por lo que solicitamos que de una vez por todas se nos faciliten estos equipos de protección, al igual que los tienen otras fuerzas de seguridad del Estado».

El objetivo de contar con estos EPI, que están integrados por mascarilla, guantes y gel hidroalcohólico, se centra en «garantizar nuestra protección pero también la de los internos ya que ellos se pueden contagiar a través de nosotros».

En estos momentos, precisa Fernández «en la prisión de Castellón sólo hay gel hidroalcohólico mientras que en de Albocasser sólo se dispone de guantes. «En ningún centro penitenciario de Castellón contamos con mascarillas y esto no es culpa de las direcciones de las prisiones sino de la Secretaria General de Instituciones Penitenciarias», indica el representante de los funcionarios de prisiones, precisando además que si algún funcionario ha llevado una mascarilla de casa le han recomendado que se la quitase «para no crear alarma».

Fernández puntualiza que los centros no cuentan con instrucciones claras por parte de la Secretaria General de Instituciones Penitenciarias y así «en vez de proteger a funcionarios y presos de las cárceles están generando un gran descontrol y desorganización a la hora de afrontar la lucha contra el contagio del Covid-19», aseguran desde ACAIP. Además, según el sindicato citado tampoco se lleva a cabo la desinfección de los puestos de trabajo, tal y como apuntan que se debe proceder las autoridades sanitarias.

De igual manera, fuentes de este sindicato de prisiones han denunciado que el autobús que traslada a los trabajadores y funcionarios a ambas cárceles desde diversas localidades de Castellón sigue sin tomar las medidas de seguridad que se decretaron en el estado de alarma el pasado sábado. «El bus sigue trasladando a medio centenar de personas, saltándose así todas las premisas sanitarias decretadas para evitar el contagio ya que debería ocupar sólo la mitad de las plazas disponibles para garantizar de esta manera la distancia de seguridad establecida entre las personas».

Por último, y «como clara muestra de la irresponsabilidad ejercida en este asunto por parte de Instituciones Penitenciarias», el representante de Acaip ha recordado cómo el pasado domingo, aprobado ya el estado de alarma, las cárceles de Castellón recibieron la visita de familiares de los internos.

«No se avisó a los familiares de los internos ni a los centros penitenciarios y de esta manera desde el primer turno los familiares de los internos entraron a visitarlos, incumpliendo así el desplazamiento colectivo (ya que viajaban más de uno por vehículo) así como la concentración de personas en espacios reducidos» explica Fernández, ilustrando que en una pequeña sala de la cárcel se concentraron hasta 15 personas, pasando también en ocasiones hasta cuatro personas juntas a las cabinas de locutorio.

Los talleres productivos, activos hasta este viernes

A pesar de la insistencia de la agrupación de los cuerpos de la administración de instituciones penitenciarias (Acaip), que desde que se anunció el estado de alarma había pedido por activa y por pasiva la suspensión de la actividad de los talleres productivos en las cárceles españolas para evitar el contagio por el coronavirus, el Ministerio del Interior ha reaccionado tarde y no ha sido hasta ayer cuando los responsables de la Entidad Estatal Trabajo Penitenciario e Instituciones Penitenciarias han firmado una resolución para suspender temporalmente estos talleres.

La suspensión real, tal y como ha informado Acaip, entrará en vigor desde las 24.00 horas del 20 de marzo, lo que constituye a juicio de la agrupación «una decisión tardía e irresponsable». Además, la resolución establece que las direcciones de los centros podrán autorizar, excepcionalmente, continuar el proceso productivo el tiempo mínimo indispensable para concluir operaciones necesarias e imprescindibles en proceso de ejecución, por lo que en algún caso los talleres podrían prolongarse aún más.

Esta suspensión temporal de la actividad de los talleres productivos en colaboración con empresas externas pondrán fin al empleo que tienen más de 12.000 internos de las cárceles españolas y alejarán de las prisiones a más de un centenar de empresas.

Y para muestra un botón. Según ha destacado el delegado de Acaip en la provincia de Castellón, José Manuel Fernández, «mientras en el centro penitenciario de Albocàsser este tipo de talleres permanecen días cerrados, en la prisión de Castellón los cuatro talleres productivos han estado abiertos toda la semana. Suponemos que cerrarán mañana, tal y como estipula el Ministerio».

De esta manera, tal y como denuncia Acaip, «los monitores que controlaban estos talleres están accediendo a la prisión de Castellón con el riesgo que esto conlleva para los propios internos y los funcionarios que trabajan en la prisión de Castellón».

Acaip destaca la imprudencia de las autoridades competentes que permitían que los internos siguieran trabajando juntos en ambientes en los que se puede contagiar el Covid-19, pues en muchos de estos talleres no se podían cumplir las medidas de seguridad exigidas por el propio Ministerio del Interior.

A juicio del responsable de Acaip «el hecho de que se hayan mantenido todo lo que llevamos de semana abiertos deja patente la desorganización y descontrol de la Secretaria General de Instituciones Penitenciarias, que una vez más muestra su incompetencia para luchar contra esta pandemia».

El representante de Acaip subraya que la Secretaria General de Instituciones Penitenciarias ya dio buena muestra de la falta de planificación cuando durante la pasada jornada dominical permitió la entrada a las cárceles españolas de las visitas de familiares. «Es aberrante, se incumplió todo lo que prohibía el estado de alarma, aprobado el día anterior» asegura Fernández, precisando que los familiares viajaron en grupo en un mismo vehículo y no guardaron las medidas de seguridad establecidas.

Desde Acaip Castellón se deja también constancia de la irresponsabilidad máxima de las autoridades de los centros penitenciarios. «El pasado 6 de marzo se llevó a cabo la reunión del comité de prevención de seguridad y salud laboral que se celebra de manera trimestral y que concentra tanto a los sindicatos como a los representantes de la dirección de los centros penitenciarios» explica Fernández, destacando que uno de los temas principales se centraba en las medidas a adoptar para evitar posibles contagios por el Covid-19.

Fernández expresa la mayúscula sorpresa de todos los presentes ante la falta de asistencia del director y el administrador del centro penitenciario de Albocasser. «No se presentaron a este comité a conciencia».

MINISTERIO DE TRABAJO Y ECONOMIA SOCIAL-- INSPECCIÓN DE TRABAJO Y SEGURIDAD SOCIAL

 

ASUNTO: DENUNCIA POR INCUMPLIMIENTO DE LA LEGISLACIÓN EN PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES Y REAL DECRETO 463/2020.


D. José Ramón López, Presidente de Acaip-UGT, Doña Silvia Fernández, Secretaria General de CCOO en IIPP, y D. Jorge Vilas López Presidente de CSIF Prisiones, con domicilio a efectos de comunicaciones en los siguientes correos electrónicos, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. por la presenten COMPARECEN y como mejor proceda en Derecho,

DICEN


Que por medio del presente escrito venimos a formular DENUNCIA contra la Secretaria General de Instituciones Penitenciarias por posible infracción de la normativa en materia de prevención de riesgos laborales. En base a los siguientes,

Acabamos de mantener una conversación con el Subdirector General de Recursos Humanos y la información es la siguiente:


1. En relación con el horario de 24 LLL: en caso de existir acuerdo con la dirección del centro y la mayoría de la plantilla en la variante 24 LLL M/T LLL, en donde La guardia se divide en dos subgrupos, A y B y cada uno de ellos hace una noche por cada 8 días, que el Director lo eleve a Madrid para su aprobación.
2. Respecto a los compañer@s de V2, no hay obligación de realizar los horarios de V1, pero si quisieran hacerlos tendrían que hacer la noche que correspondiese.


3. Finalmente, me confirma LA SUSPENSIÓN DE LA OPOSICIÓN DEL CUERPO DE AYUDANTES, hasta la finalización de la crisis.


Madrid a 20 de marzo de 2020

Resolución de 20 de marzo de 2020, del Secretario General de Instituciones Penitenciarias, por la que se complementa las de 11 y 16 de marzo de 2020, emitidas en aplicación de las medidas dictadas por las autoridades sanitarias estatales y autonómicas en materia de salud pública y por
las que se modificó con carácter temporal la Instrucción 7/2019, de 9 de abril, sobre jornadas y horarios de trabajo del personal funcionario y laboral destinado en los Servicios Periféricos de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y la Entidad Estatal de Derecho Público Trabajo
Penitenciario y Formación para el Empleo

AL SUBDIRECTOR GENERAL DE PERSONAL

 

Ante la situación generada en los diferentes centros penitenciarios por la crisis sanitaria provocada por el COVID-19, las organizaciones sindicales que encabezan este escrito entienden que es necesario adoptar medidas absolutamente excepcionales durante el mismo referente a los horarios de servicio interior.

Es imprescindible disminuir, en la medida de lo posible la realización de relevos, viajes y cadencias a efectos de coincidir con el menor número de trabajadores y grupos a efectos de un evitar posibles contagios entre el personal que presta servicio durante el tiempo que pueda durar la situación que estamos soportando, garantizando, a su vez, una prestación de servicio adecuada.

Por ello, y en virtud de las modificaciones realizadas en la Instrucción de Jornadas y Horarios en las que se aboga por una flexibilización de los mismos, las organizaciones sindicales venimos a proponer la modificación de los horarios de servicio interior de acuerdo a lo siguiente:

 

  1. La modificación del horario existente en cada centro debe producirse por acuerdo de la plantilla de cada Establecimiento.

 

  1. A efectos de disminuir los relevos y permanencia en el centro, los Sindicatos proponemos, además del horario que esté funcionando en cada Establecimiento los horarios de M/T 24h LLLLLL y 24h LLL M/T LLL (en donde el grupo se divide en dos a la hora de realizar el servicio nocturno cubriéndolo de forma rotativa)

 

  1. Finalmente, se pueden permitir otras variedades o modalidades de horarios acumulados que puedan ser acordados en cada centro entre la dirección y las organizaciones sindicales, basados en los principios recogidos anteriormente.

Fuente: La Vanguardia

Una veintena de presos han tenido que ser recluidos en celdas de aislamiento en las cárceles de Puerto II y Puerto ÎII, en El Puerto de Santa María (Cádiz), durante varios incidentes ocurridos hoy y en los que un funcionario ha resultado herido de un mordisco, han informado a EFE fuentes penitenciarias.

Según han denunciado los sindicatos CSIF, Acaip, UGT, CCOO, y APFP, los incidentes son derivados del "nerviosismo" que cunde entre los presos al suspenderse sus visitas y permisos, dentro de las medidas para evitar contagios de la pandemia del coronavirus.

En la cárcel de Puerto III, hoy se han producido durante toda la jornada incidentes en cinco módulos.

 

En el más grave de ellos, según los sindicatos, un funcionario ha recibido un mordisco que ha calado el forro polar que llevaba puesto.

El funcionario recibió este mordisco de un preso al que había pedido que se calmara, ya que había comenzado a vociferar para quejarse que le habían robado la tarjeta de peculio preso.

El funcionario ha sido asistido en la enfermería del centro.

Posteriormente, en el mismo módulo, cuando los internos ya estaban encerrados en sus celdas, "han empezado a aporrear violentamente las puertas, insultando y amenazando a los funcionarios", por lo que siete presos han sido conducidos al módulo de aislamiento.

En El Puerto II, dos internos se han subido al tejado sobre las 19.30 horas, aprovechando el momento en el que los reclusos del módulo tres salían de la cena y se disponían a recibir sus medicaciones, según fuentes penitenciarias.

Con un bidón de basura y una sábana se han subido al tejado y se han escondido.

Tras localizarles, el director y el jefe de servicios del centro penitenciario han conversado con ellos hasta que les han convencido de que depusieran su actitud y bajaran.

Los presos, según las fuentes, se quejaban de que no podían comunicarse con sus familias ni recibir dinero en sus cartillas.

Ambos han sido conducidos a celdas de aislamiento.

En el Puerto 1, en la que están internados 120 internos, los funcionarios han intervenido hoy en un cacheo a un preso 2.000 pastillas que supuestamente fueron robadas de la enfermería, según fuentes penitenciarias.

La cancelación de las visitas, especialmente las vis a vis, evita una de las principales vías de introducción de droga en las prisiones, lo que, según fuentes penitenciarias, ha incrementado la agresividad y el nerviosismo de los presos con problemas de adicciones.

Los sindicatos de prisiones piden más medidas de seguridad para afrontar estas situaciones y medios materiales que protegían su salud y su integridad física.

Fuente: Diario de Cádiz

Los internos pretendían protestar por la falta de comunicación directa con sus familiares.

Dos internos del centro penitenciario de Puerto II se han atrincherado en la tarde de este jueves en el tejado del módulo 3 como señal de protesta por no poder tener comunicación directa con sus familiares, unos contactos que están suspendidos desde que se decretase el estado de alarma para evitar el contagio por coronavirus entre la población reclusa.

Los hechos ocurrieron sobre las 19:30 horas de este jueves, cuando dos reclusos anudaron varias sábanas y escalaron hasta el tejado del módulo 3 aprovechando que en esos momentos se estaba repartiendo la medicación entre los internos.

Los funcionarios de control dieron aviso entonces tanto a la Policía como al director y al subdirector de Puerto II así como al jefe de servicios. Como medida de seguridad, se procedió al encierro de toda la población reclusa para su recuento. 

Los dos presos fueron hallados en una zona del tejado y finalmente fueron convencidos para que bajasen por su propio pie.